Renovables

El impuesto al sol

27 octubre, 2015

Una de las supuestas ventajas de las energías renovables era que, llegado el momento y con la tecnología adecuada, se podría aspirar a un “autoconsumo” que nos permitiera reducir la factura eléctrica de los hogares. Sin embargo, nuestro país sigue demostrando su facilidad para tratar de poner “puertas al campo”. Lo último ha sido la aprobación del ya conocido como “impuesto al sol”. ¿Sabes de qué se trata? Te lo explicamos en este post de Eco-Jardín.

La energía solar era uno de los principales elementos de la futura “revolución”, que consistiría en poder desenchufarse de la red eléctrica y ser completamente independientes. Actualmente existen un buen número de empresas que nos permiten conseguir cierto grado de libertad, aunque no total. Sin embargo, el Gobierno ha decidido poner todo tipo de impedimentos.

El principal problema de estas fuentes de energía es que la curva de producción y la de consumo rara vez coinciden. Así, la mayor parte de la potencia se genera durante el día, pero se demanda por las noches, por lo que es necesario verter a la red eléctrica ese excedente que se crea y no se utiliza.

El impuesto al solPor eso, la gran aspiración de todos los defensores de las energías renovables es llegar a conseguir lo que se conoce como “balance neto”: Verter el excedente y que pueda ser recuperado en el momento necesario. Lógicamente, habría que abonar una cuota de mantenimiento o una compensación. Este sistema está actualmente activo en países como Alemania, Italia, Australia, México, Dinamarca o la mayor parte de Estados Unidos.

Pero esta necesaria e interesante regulación de las fuentes de energía está lejos de ocurrir en nuestro país. De hecho, actualmente la legislación se está moviendo en el sentido contrario según lo que se ha podido leer el en segundo borrador del Real Decreto que ha visto la luz este mismo mes y que busca gravar a todos aquellos usuarios que produzcan energía, a la vez que se dejará de retribuir a aquellos que viertan su excedente a la red.

Es preciso señalar que se dejará de “pagar” a los usuarios que viertan el excedente a la red, pero no a las empresas que lo hagan. En España, únicamente el 30% del consumo eléctrico es para uso particular. El resto pertenece a industrias y compañías.

Precisamente, este segundo borrador ha visto la luz muy pocos días después de que Tesla, una mundial y reconocida empresa de coches eléctricos y acumuladores de energía, anunciase el lanzamiento de una batería mucho más barata y que permite acumular mucha más energía para los hogares.

El impuesto al solEsto no debe suponer una sorpresa en un país donde se ha tratado de penalizar constantemente las energías renovables en favor de las empresas eléctricas. En la última década, la factura mensual que soportan las familias ha subido un 80%, pasando de primas a quienes produzcan su propia electricidad a tener que pagar por ello.

En este tiempo, los aparatos que por ejemplo se utilizan para aprovechar la energía solar se han abaratado hasta un 70%, lo que supone que han dejado de ser un producto financiero y se han convertido en uno de ahorro. Así, con el famoso “impuesto al sol” será imposible recuperar la inversión en estos equipos, afirman todos los especialistas.

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