Mascotas

Los gatos también se estresan

1 junio, 2016

¿Sabrías cómo detectar a un gato estresado? ¿Qué es lo que altera a nuestros felinos? ¿Cómo podemos ayudarles a relajarse? Revolvemos todas estas dudas en esta nueva entrada de Eco-Jardín.

Un gato está realmente relajado cuando siente que controla todo lo que hay a su alrededor. Por eso, cualquier factor que altere esa sensación de control les perturba. Con el paso del tiempo, si no las atajamos, estas molestias pueden convertirse en estrés crónico y provocar cambios en su comportamiento. El gato manifiesta este control que comentamos frotando su cara con los objetos de su entorno y con las personas con las que convive. Cuando le veas frotar el hocico con las esquinas de las mesas no pienses que se está rascando porque lo que está haciendo es marcando el territorio con sus feromonas faciales. Estas sólo son detectables por los gatos y les permiten saber que el entorno es suyo y que es seguro.feromonas para gatos

Un gato estresado puede deberse a haber cambiado el mobiliario de casa recientemente o incluso haber cambiado algo de sitio. Qué decir de las reformas o las mudanzas. En estos casos hemos de redoblar la atención que le dispensamos a nuestro gato para reducir su inevitable nivel de estrés. Por todo ello, cuando un gato sale de su territorio, por ejemplo para ir al veterinario, no encuentra sus marcas de feromonas y se estresa. En el mercado existen productos para tratar de relajar a nuestros felinos. Productos hechos a base de feromonas que les ayudan a encontrar las suyas propias en el territorio. Se pueden aplicar directamente sobre los muebles nuevos o usarlos cuando nos mudamos. Incluso los hay en formato difusor para que la feromona esté siempre presente. En definitiva, estos productos de feromonas para gatos copian las naturales, las que los gatos utilizan para comunicarse.

gato estresado

Para los gatos, muchas cosas pueden resultar estresantes. Hablamos de desencadenantes ambientales que pueden provocar en el animal una reacción emocional, afectando a su carácter y a veces incluso a su salud. Muchos gatos se sienten amenazados por la llegada de otro animal o un bebé a la casa. Si el factor estresante es permanente, la situación puede ser difícil de rectificar. Teniendo en cuenta que no pueden expresar el estrés o la angustia con palabras, los gatos buscan otras vías. Algunos se vuelven más pegajosos con sus dueños pero otros se lamen de forma compulsiva llegando incluso a arrancarse parte del pelo. Si el nivel de estrés no se reduce, el tema del marcaje que comentábamos antes se puede complicar. Posiblemente empiecen a orinar y arañar los muebles de forma frecuente. En parte, es una forma de llamar la atención de sus dueños. Otros gatos, tras largo tiempo viviendo la misma situación estresante, se vuelven pasivos e indiferentes. Como ves, no deja de ser algo parecido a los cuadros de depresión en los humanos.

Como decimos, a largo plazo el estrés prolongado aumenta el riesgo de padecer ciertas enfermedades. Desde una bajada de las defensas hasta infecciones o afecciones digestivas. Por eso es tan importante detectar a tiempo las situaciones que pueden estresar a nuestros gatos para, si es posible, rectificarlas. Por supuesto, además de darles de comer o llevarles al veterinario, tenemos que dedicarles tiempo. Jugar con ellos o demostrarles cariño es fundamental para su bienestar.

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply